Mostrando entradas con la etiqueta .... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta .... Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de enero de 2012

Siéntate, comienza el viaje.

Me encanta pensar que cada vez que abro un libro es como si me sentara en un tren y me dejara llevar hacia un destino maravilloso. Sentir esa sensación de tranquilidad y nerviosismo propias del viaje sosegado y estimulante. Es posible que una de las cosas más felices que una persona pueda hacer sea leer sentado en un tren.

Elige un destino, empieza a leer, quién sabe, igual un día un tren de verdad te lleve y puedas vivir lo que leíste.

Por cierto, los Reyes Magos me han regalado 6 libros de Liniers ("Macanudo" del 1 al 5 y "Conejo de viaje"). Son absolutamente maravillosos. Me encantan. Te hacen reir, pensar,... Os los recomiendo. Son un tesoro.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Bienvenidos a la Comarca, bienvenidos a fantasía

En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad. Tenía una puerta redonda, perfecta como un ojo de buey, pintada de verde, con una manilla de bronce dorada y brillante, justo en el medio. La puerta se abría a un vestíbulo cilíndrico, como un túnel: un túnel muy cómodo, sin humos, con paredes revestidas de madera y suelos enlosados y alfombrados, provistos de sillas barnizadas, y montones y montones de perchas para sombreros y abrigos; el hobbit era aficionado a las visitas. Extracto del libro "El hobbit", de J. R. R. Tolkien